20 nov 2008

OpTiMisMo Vs PeSiMiSmO dEl PIB mExIcAnO

OPTIMISMO GUBERNAMENTAL
La desaceleración en la economía estadounidense, el alza de precios de los alimentos y de las materias primas, la inseguridad y los efectos de la crisis subprime son factores que han impactado a la economía mexicana en los últimos meses, al grado de que los analistas han recortado sus expectativas de crecimiento para el país en el 2008.
Sin embargo, para la Secretaría de Hacienda, México ha tenido un buen desempeño, por lo que espera una expansión de 2.8% para ese periodo.
La cifra es ligeramente mayor al 2.75% previsto por el Banco de México.
Ante este panorama, el secretario Agustín Carstens admitió el 25 de agosto que el gobierno revisará sus expectativas económicas, pero declinó hacer una nueva estimación.
En el 2007, el PIB nacional creció 3.3%.
PESIMISMO ENTRE ANALISTAS
El Banco de México (Banxico) informó que los analistas del sector privado prevén que la economía nacional cerraría el año con un crecimiento de 2.4%, la cifra más baja en sus expectativas desde septiembre de 2006.
Los expertos han reducido sus estimaciones en casi todos los últimos meses desde octubre de 2007, cuando la previsión era de 3.43%.
El panorama se deteriora aún más si se contempla que la inflación cerrará el año con un alza de 5.61%, cifra muy mayor a la meta del banco central de 3% +/- un punto porcentual.
La entidad ha confirmado que no prevé una mayor estabilidad en los precios hasta el 2010.
EXPERTOS NACIONALES
Las estimaciones de crecimiento para el PIB mexicano varían dependiendo de los analistas, sin embargo éstas son menores a las estimadas por el gobierno federal.
Banamex estima una expansión de 2.2% y que la debilidad económica continúe en los próximos meses.
Ixe espera un avance de 2.6%, pero advierte que la desaceleración que enfrenta el país se acentuará en el tercer trimestre del año.
Bancomer augura un repunte de 2.3% y que la demanda interna pudiera inyectarle una mayor fortaleza al país en lo que resta del 2008. Este crecimiento es similar al previsto por Merrill Lynch.
ORGANIZACIONES MUNDIALES
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) recortó en agosto las expectativas de crecimiento para la economía nacional al pasar de 2.7 a 2.5%.
El FMI es el menos optimista, ya que espera un crecimiento de 1.95%, uno de los más bajos hasta el momento. Sin embargo podría ajustar sus cifras aún más, pues en las próximas semanas dará a conocer sus nuevos pronósticos.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) espera que el país avance 2.8%.
¿QUIÉN DA MAS?
Entidad Estimación PIB 2008
Gobierno mexicano 2.8%
OCDE 2.8%
Banxico 2.75%
Ixe 2.6%
CEPAL 2.5%
Analistas IP 2.4%
Bancomer 2.3%
Merrill Lynch 2.3%
Banamex 2.2%
FMI 1.95%
Fuente: Sitios web de cada uno de los organismos, empresas e instituciones.

¿DONDE ESTA LA INDUSTRIA QUE REPRESENTA LA PRINCIPAL FUENTE DE INGRESOS PARA MÉXICO?

La venta del petróleo mexicano representa cerca de la tercera parte de los ingresos del Gobierno federal, pero la producción del crudo va a la baja y es necesario tomar acciones para revertir la caída en la producción del crudo.
Actualmente:
1. México, un abastecedor clave de Estados Unidos, es el sexto productor mundial de crudo por volumen y el décimo exportador.
2. La industria petrolera está en una situación crítica, con la producción declinando rápidamente en yacimientos como Cantarell, una enorme reserva ubicada en el mar y descubierta en 1971 cuando un pescador detectó burbujas de crudo en las aguas del Golfo de México.
México nacionalizó el sector petrolero en 1938 y creó el monopolio petrolero estatal Pemex. El país latinoamericano tiene restricciones muy duras para la inversión de privados en el sector, incluso más estrictas que Cuba, China y Rusia.

La CaSa BlAnCa CaMbIa De MaNoS x PrImErA vEz En 8 AñOs


Tras la votación del 4 de noviembre, que ha dado el triunfo a Barack Obama, la Casa Blanca se prepara para cambiar de manos por primera vez en ocho años y en un momento crítico para EEUU, inmerso en una crisis económica y dos guerras abiertas.


El cambio promete ser abrumador. No solamente representa un reemplazo de republicanos a demócratas, también representa un relevo racial y generacional.


11 días después de las elecciones se celebrará en Washington una cumbre del G-20, los países más desarrollados y las principales economías en desarrollo, para tratar sobre posibles soluciones a la crisis financiera global. La Casa Blanca ya ha dejado claro que no espera que el vencedor participe de modo directo en la reunión en Washington. Obama ha indicado, por su parte, que dejará el protagonismo a George W. Bush, el actual presidente, para evitar una bicefalia en las negociaciones.


Aun así, según ha explicado la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, la representación estadounidense buscará las opiniones del presidente electo.


Aunque el nuevo presidente no asumirá su cargo hasta el 20 de enero, durante estos meses de transición tendrá también que empezar a prepararse para decisiones que pueden resultar muy duras, en especial en lo que respecta a las guerras en Irak y Afganistán.


A lo largo de su campaña, Obama ha prometido que pondría fin a la guerra en Irak lo antes posible, si bien a medida que han ido pasando los meses ha suavizado su postura y ha pasado de un plazo tajante de 16 meses a indicar que el principal factor serán las condiciones sobre el terreno.


Obama también ha prometido que dará prioridad al conflicto en Afganistán, donde contempla el envío de refuerzos a las tropas estadounidenses.


Las negociaciones sobre el futuro de las tropas estadounidenses en Irak están aún en el alero, y los funcionarios en Washington son cada vez más pesimistas de que puedan resolverse antes de fin de año, cuando expira el mandato de la ONU que regula esa presencia.


La actitud que pueda adoptar el presidente electo será importante para el éxito de esas conversaciones.


Tras ocho años de una Casa Blanca muy criticada en el exterior, será interesante también ver cómo se desarrollan los primeros meses de una Administración Obama y qué gestos hace hacia la comunidad internacional. Será significativo, por ejemplo, cuándo y dónde haga sus primeros viajes.


De momento, las primeras señales son buenas. La Bolsa de Nueva York cerró al día siguiente de las elecciones (5 de noviembre) con una subida del 2 por ciento, en un mensaje de optimismo sobre el relevo, finalmente, en la Casa Blanca.